El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes en una rueda de prensa en Florida que México está «gobernado en gran medida por los cárteles» del narcotráfico, vinculando esta aseveración a los vuelos encubiertos de drones de la CIA sobre territorio mexicano para vigilar grupos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
«Tengo una buena relación con México, pero es triste decir que los cárteles controlan gran parte del país», afirmó Trump, reiterando su postura de catalogar a estas organizaciones como grupos terroristas. El mandatario republicano también acusó a las autoridades mexicanas de permitir el ingreso de «millones de migrantes criminales» a Estados Unidos, aunque elogiaba la labor de la Patrulla Fronteriza bajo su administración: «Tenemos la frontera más segura de la historia».
Según CNN y The New York Times, la CIA utiliza drones MQ-9 Reaper —empleados antes en operaciones antiterroristas en Siria e Irak— para rastrear laboratorios de fentanilo y estructuras de cárteles. Estos vuelos, iniciados durante el gobierno de Joe Biden (2021-2025), se intensificaron tras una orden ejecutiva firmada por Trump para incluir a los cárteles en la lista de organizaciones terroristas extranjeras.
The New York Times detalló que el Departamento de Estado actualizará su lista para incorporar al Cártel del Noreste, la Familia Michoacana y Cárteles Unidos, además del CJNG y Sinaloa. Esta designación permitiría a EE.UU. aplicar medidas de contraterrorismo, como bloqueos financieros y operativos militares.
Mientras Trump insiste en que México «ha permitido» la entrada de migrantes vinculados al crimen, analistas cuestionan la falta de pruebas contundentes. Las declaraciones contrastan con la postura del gobierno mexicano, que históricamente rechaza la injerencia en su soberanía.
Aunque los drones no están armados, expertos advierten que su uso podría escalar hacia acciones militares directas, emulando tácticas en Medio Oriente. La revelación de estos vuelos reaviva el debate sobre la cooperación bilateral en seguridad, especialmente tras la negativa mexicana a permitir operativos extranjeros en su territorio.
Con la lista terrorista en proceso de actualización, Trump busca consolidar una agenda dura contra el narcotráfico, aunque críticos señalan que esto podría agravar la violencia y tensar relaciones con México en un año electoral clave.
