Marco Rubio, designado por Donald Trump como próximo secretario de Estado de Estados Unidos, declaró que una acción militar en México para combatir a los cárteles de droga es una opción viable para la administración entrante. Aunque destacó la importancia de trabajar en cooperación con México, Rubio subrayó que los cárteles representan una amenaza directa para la seguridad de ambos países.
Durante su audiencia de confirmación en el Senado, Rubio señaló que estos grupos criminales tienen un control operativo sobre amplias zonas de la frontera entre México y Estados Unidos. Consideró que deben ser identificados como organizaciones terroristas, aunque calificó esta medida como una «herramienta imperfecta».
Rubio enfatizó que el presidente Trump tiene a su disposición la opción de utilizar al ejército estadounidense contra los cárteles. Sin embargo, expresó su preferencia por una estrategia conjunta con México para desmantelar estas organizaciones criminales que amenazan la soberanía y seguridad de ambos países.
Además, Rubio destacó tres áreas críticas en la relación bilateral: las violaciones comerciales al T-MEC, el control migratorio en la frontera y la creciente violencia de los cárteles. Trump ha advertido sobre la posibilidad de imponer aranceles a México y Canadá si no toman medidas concretas contra el tráfico de fentanilo y los cruces ilegales.
En medio de estas tensiones, Trump también causó controversia al proponer cambiar el nombre del Golfo de México por el de Golfo de América, generando críticas desde el gobierno mexicano.
