Recientemente, colectivos de búsqueda han realizado un descubrimiento alarmante en un predio particular en Baja California Sur, donde se localizó un total de nueve fosas clandestinas con al menos 14 restos humanos. Este hallazgo se registró a principios de octubre en el kilómetro 4.5 de la carretera que conecta La Paz con San Juan de la Costa.
Gabriel Manríquez, coordinador del Colectivo Búsquedas X La Paz, informó que tras tres semanas de arduo trabajo en condiciones extremas, han excavado fosas de hasta un metro y medio de profundidad. A pesar de enfrentar temperaturas superiores a los 30 grados Celsius y el riesgo de reptiles e insectos peligrosos, los voluntarios han perseverado en su búsqueda.
“Las fosas han aparecido en grupos dobles y triples, lo que indica que se trata de un panteón clandestino utilizado en años anteriores. Hasta ahora, hemos encontrado nueve fosas con 14 osamentas humanas”, declaró Manríquez.
El primer descubrimiento fue realizado por el colectivo Sin Ellos No, que durante meses había estado investigando la zona. Tras el hallazgo inicial, se unieron a los esfuerzos de búsqueda junto con Búsquedas X La Paz. Debido a su experiencia, este último colectivo especula que los restos podrían pertenecer a víctimas desaparecidas entre 2016 y 2018, un período en el que Baja California Sur reportó más de mil homicidios dolosos, según datos del Semáforo Delictivo.
Informes de autoridades y detalles surgidos durante el juicio de Joaquín Guzmán en Nueva York han revelado que la guerra entre Los Chapitos y Fuerzas Especiales Dámaso también afectó a Baja California Sur, dejando un rastro de víctimas, incluidas personas desaparecidas.
Claudia Angulo, miembro del colectivo, busca a su hermano Jesús Alfredo, quien fue desaparecido el 15 de noviembre de 2016. Testimonios de vecinos sugieren que un grupo de civiles armados lo privó de su libertad. Asimismo, la historia de Ana Laura Álvarez Ramírez, quien desapareció un mes antes, resuena con el dolor de su madre, Norma Ramírez, quien ahora cuida de sus nietas tras la desaparición de su hija.
Con el descubrimiento de estas fosas, el gobierno estatal tiene la oportunidad de avanzar en la investigación. Se espera que las muestras de ADN tomadas de los restos ayuden a identificar a las víctimas y, eventualmente, a encontrar a los responsables. La búsqueda de justicia continúa, mientras las familias de las víctimas mantienen la esperanza de recuperar la verdad y la dignidad que les ha sido arrebatada.
