El sábado, miles de manifestantes se unieron en varias ciudades alrededor del mundo para exigir un alto el fuego en Gaza y Líbano, con motivo del primer aniversario del estallido de la guerra entre Israel y Hamás. Estas manifestaciones, impulsadas por el apoyo a la causa palestina, se llevaron a cabo en lugares como el Reino Unido, Italia, Irlanda, Francia, Sudáfrica y Suiza, reflejando una creciente preocupación por la situación en la región. Los protestantes denunciaron el conflicto, que ha dejado un saldo devastador de casi 42,000 muertos en Gaza desde su inicio.
La fecha del 7 de octubre marca el primer aniversario del ataque de Hamás contra Israel, que resultó en la muerte de 1,205 personas, la mayoría civiles, además de 251 rehenes, de los cuales 97 aún permanecen cautivos. En este contexto, se organizaron decenas de actos de protesta y memoriales para honrar a las víctimas y abogar por el fin de la violencia que ha marcado el último año.
En Londres, los manifestantes llegaron de diversas partes del país y se concentraron en el centro de la capital británica, donde portaron pancartas y banderas palestinas y libanesas. Corearon consignas como «¡Alto el fuego ahora!» y «¡Desde el río hasta el mar, Palestina será libre!». La marcha fue encabezada por figuras destacadas, como el exlíder laborista Jeremy Corbyn y el exprimer ministro escocés Humza Yousaf, quienes se unieron a la demanda por la paz y la justicia.
En Roma, la situación se tornó tensa cuando la manifestación, que congregó a miles de personas, derivó en enfrentamientos con la policía. Los manifestantes lanzaron botellas y petardos, mientras las fuerzas del orden respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua. Esta violencia refleja el creciente descontento entre quienes exigen un cambio en la política hacia Palestina y una respuesta más activa ante la crisis humanitaria.
Dublín también fue escenario de protestas, donde cientos de personas expresaron su apoyo a los habitantes de Gaza, gritando «libertad y justicia para los palestinos». En Francia, varias ciudades, incluida París, vieron marchas similares, donde los participantes, enarbolando consignas de solidaridad, clamaron «Palestina vivirá, Palestina vencerá». Estas movilizaciones fueron lideradas por políticos de la izquierda radical, subrayando la importancia del tema en el ámbito político europeo.
Finalmente, en Sudáfrica, cientos de manifestantes se reunieron en el centro de Ciudad del Cabo, ondeando banderas palestinas y coreando lemas antiisraelíes, como «Israel es un estado racista». Vestidos con el característico pañuelo kefia, símbolo de la lucha palestina, marcharon hacia el Parlamento sudafricano, demostrando que el llamado a la paz y la justicia para los palestinos resuena en diversas partes del mundo. Estas manifestaciones reflejan un clamor global por el fin de la violencia y la búsqueda de una solución duradera al conflicto en la región.
