A 12 días de las elecciones en donde los mexicanos elegiremos al titular del ejecutivo, Claudia Sheinbaum, Jorge Álvarez Máynez y Xóchitl Gálvez, se enfrentaron en el tercer y último debate presidencial en el Centro Cultural Tlatelolco en la Ciudad de México.
En un cambio de formato, donde los candidatos tuvieron oportunidad de hacer réplicas y contra réplicas en sus participaciones, el debate estuvo lleno de acusaciones entre los participantes.
Jorge Álvarez Máynez, candidato de Movimiento Ciudadano, no recibió ataques o menciones de parte de las candidatas, pero ellas si fueron mencionadas en las críticas de Máynez, donde criticó a la «vieja política» y dijo: «tengo más integridad y autonomía para ejecutar los cambios que necesita el país».
Por su parte, el discurso de Xóchitl Gálvez estuvo enfocado en atacar a Claudia Sheinbaum, quien es puntera en las preferencias electorales. Gálvez intentó explicar por qué había mencionado que el gobierno encabezado por Morena es un «narcoestado», además, reveló que Mario Delgado es invetigado por agencias de seguridad de Estados Unidos por tener presuntos vínculos con el narcotráfico.
Sheinbaum, atacó menos, pero fue directamente al equipo de Gálvez, criticando al «PRIAN» y en cómo es que «tienen más gobernadores prófugos que en funciones».
Claudia Sheinbaum, en varias ocasiones del debate, apeló a la memoria de los mexicanos, para no votar por los titulares de los del PAN y PRI, haciendo aluciones a historias de represión e inseguridad.
En esta última cita salieron a relucir los nombres de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Vicente Fox y Andrés Manuel López Obrador. Se sistematizaron un total de 27 menciones a sus gobiernos.
Aunque quizás no se vuelvan a reunir en circunstancias y escenarios similares, los tres protagonistas de la disputa por la nación y sus proyectos antagónicos lanzaron ayer su reto: se acusaron de todo en el último debate y cruzaron duras imputaciones sobre el acuciante tema de la seguridad, con énfasis en señalamientos de vínculos con el crimen organizado y corrupción en torno a las políticas aplicadas en sexenios anteriores.
Entre las acusaciones de las candidatas, Jorge Álvarez Máynez, arremetió y dijo: «conmigo no tienen por qué preocuparse de cuál García es peor, si García Luna o García Harfuch (secretario de Seguridad con Sheinbaum en la Ciudad de México)
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Xóchitl Gálvez criticó las políticas públicas en el desempeño del manejo de la pandemia, además aseguró que el gobierno de Morena abandonó a las madres buscadoras, gaseó a las feministas y no atendió a las mujeres con cáncer. Además tildó al presidente López Obrador de autoritario.
Así, sin apretones de manos, concluyó el tercer y último debate presidencial, con más descalificaciones que propuesta en la mesa y soluciones reales para la ciudadanía.
