El martes 29 de junio, la Fiscalía de Chihuahua informó el hallazgo de 383 cuerpos en el crematorio Plenitud, ubicado en Ciudad Juárez. Familias enteras acudieron desde entonces a las oficinas de la FGE para saber si las cenizas que recibieron en funerales pasados pertenecen realmente a sus seres queridos. Las autoridades presumen que algunas víctimas llevaban hasta cinco años sin ser cremadas, lo que ha causado indignación y dolor entre la población.
Indignación en Ciudad Juárez por hallazgo en crematorio
La escena es dolorosa: familias formadas durante horas afuera de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua, con papeles en mano, tratando de saber si las cenizas que recibieron de funerarias corresponden realmente a sus seres queridos. Desde el lunes 30 de junio, tras el hallazgo de 383 cuerpos en el crematorio Plenitud, cientos de personas han acudido con documentos, actas de defunción, fotografías y recibos funerarios, buscando respuestas.
Cenizas falsas y funerarias implicadas
El fiscal estatal, César Jáuregui Moreno, confirmó que a los deudos se les entregaron cenizas falsas. Las funerarias señaladas en testimonios incluyen a Luz Divina, Capilla Protecto Deco, Del Carmen, Ramírez, Latinoamérica y Amor Eterno, todas con vínculo comercial con Plenitud.
Algunos cuerpos habrían estado embalsamados por años, con vestimenta y presentación funeraria, lo que indica que nunca fueron cremados como se prometió.
Una tragedia que reabre heridas
Paola, una de las ciudadanas afectadas, narra que su abuelo falleció en 2022 y ahora duda que las cenizas que recibió sean legítimas. «Las funerarias no nos supieron decir nada. No podemos confiar ya en crematorios», expresa.
Raúl, otro de los afectados, dice que su padre murió en el Hospital del IMSS 35 y que ahora debe entregar documentación a la fiscalía para comprobar la identidad de las cenizas. «Es como perderlo de nuevo», lamenta.
Avanza la investigación y detenciones
La FGE informó que de los 383 cuerpos, 218 eran hombres, 149 mujeres y 16 están en condición indeterminada. La identificación requerirá análisis forenses y genéticos. Hasta ahora, dos personas están detenidas: José Luis A. C., dueño del crematorio, y Facundo M. R., empleado. Se les imputan los delitos de inhumación y exhumación ilícita, así como violación al respeto a restos humanos.
Ambos enfrentan prisión preventiva y este viernes se celebrará la audiencia de vinculación a proceso.
Un patrón de irregularidades
El caso revive viejas quejas sobre la laxitud con la que operan algunas funerarias en México. La falta de supervisión, el nulo control estatal y la confianza ciega en estos negocios abren una herida profunda: el respeto por los muertos fue violado.
Más allá del escándalo, las familias exigen justicia. El dolor no cesa y la confianza pública en las autoridades y funerarias está rota.
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